Bulimia y modelos


Frente a la bulimia, ganan terreno las modelos Xl

La norteamericana Crystal Renn es una de las modelos mejor pagas y musa del diseñador Jean Paul Gaultier. Por exigencias de representantes había llegado a pesar 44 kilos y hacer 8 horas de ejercicio por día. Hoy se acepta tal cual es


Una nueva camada de modelos que renunciaron a las dietas estrictísimas y parecen haberse aceptado con sus curvas ganan terreno en el mundo de la moda.

El sitio Terra publicó que rescatando la figura de una mujer curvilínea y femenina, las modelos XL se están tomando la pasarela y la publicidad.

Algunos dicen que los más felices con esta nueva tendencia serían los hombres que, cansados de ver a modelos delgadísimas y sin formas, se sumaron en los foros en Internet para alabar a las nuevas chicas de ensueño.

Las norteamericanas Crystal Renn y Emme Aronson fueron las pioneras.

El caso de Renn es el más impactante. Luego de ser descubierta por un cazatalentos a los 14 años, la "propuesta" fue simple: si ella bajaba 20 kilos, él la haría una modelo de renombre. "Me hablaba de estar en Vogue y yo pensaba que ahí era exactamente donde quería estar. Y el peso bajó", había confesado la joven en un reportaje.

Si bien gracias a una dieta sobre la base de lechuga y coliflor, y a una rutina diaria de 8 horas de ejercicios, Crystal llegó a pesar 44 kilos, también consiguió padecer anorexia. A los pocos meses comenzó a recuperar los kilos perdidos rápidamente. "Iban cuatro meses y yo no comía ni azúcar, ni hidratos de carbono, ni grasas, y mis agentes me decían que debería seguir una dieta", contó Crystal, quien, de hecho, estaba haciendo un estricto plan alimenticio.

Crystal subió 30 kilos y la agencia en la que trabajaba (Ford Models) la relegó al catálogo de modelos para tallas especiales, lo que supuso un fuerte golpe para el ego y la autoestima de la norteamericana. Ahora Crystal (con unas voluptuosas y armónicas medidas de 96-82-109) es una de las modelos mejor pagas, musa del diseñador francés Jean Paul Gaultier y rostro de la campaña de Mango Why not?

Con sólo aceptarse tal como era gana tres veces más de lo que ganaba siendo una modelo súper flaca y es conocida a nivel mundial.



La pioneraLa primera modelo grande en ser cotizada como una super modelo fue Emme Aronson a principios de los años 90.

Emme fue la pionera en abrir un campo reservado casi exclusivamente a las delgadas gracias a su belleza y desplante. Rostro de una campaña para Revlon, portada de la revista People y nombrada Mujer del Año en 1997 por la revista Glamour, Emme se convirtió en el estandarte de esta nueva camada.

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